Viene la crisis, hay que apretarse el cinturón y hacer sacrificios.
Un sacrificio consistía en coger un pobre desgraciado, generalmente un esclavo, atarlo desnudo a un altar y abrirlo en canal, desventrandolo y desangradolo, arrancandole el corazón palpitante todavía vivo. Y así aplacar a los dioses. Por suerte lo tiempos han cambiado.
¿Esta usted seguro?
Toda actividad política causa victimas y muertos. Ya sea prohibir usar el celular mientras se conduce, como obligar a analizar la sangre para transfusiones, no hacer suficientes inspecciones de trabajo, dejar violadores en libertad, o invadir un país para derrocar un tirano.
Las actividades políticas se cuentan generalmente en el coste monetario que conlleva, pero bien podría haber otra contabilidad. El número de muertos que causan o salvan...
Esta crisis, tendra sus sacrificios y sus sacrificados. Miles de muertos, y no en el África subsahariana, que también, sino que caeran vecinos nuestros, tal vez nosotros mismos, aparentemente de muerte natural, pues claro nada mas natural que morirse. Aunque sea de agotamiento, de enfermedad no curada, de accidente, victima de un atracador o un asalto, de sobredosis, de depresión, de desesperación...de crisis.




