Este pareciere el típico escrito antislamófobo, todo lo contrario.
Esta claro que Marruecos planea la invasión de Melilla y está esperando la ocasión propicia para llevar a cabo sus expasionistas intenciones. Un momento de debilidad de España y una nueva marcha verde se pondrá en marcha a la vez que se activarán los miles de infiltrados que en los últimos años se ha ido asentado en España, tanto en Melilla como en la península.
España atada de manos por las convenciones y acuerdos internacionales poco podrá hacer contra un ataque tal. No solo la ocupación de Melilla sino contra los númerosos atentados terroristas que se sucederán en todo el territorio al mas puro estilo de la guerra de Argelia y de Al Qaeda. Un occidente temeroso de sus propios quintacolumnistas islámicos pronto nos dará la espalda. Sobre todo si sigue gobernando Zapatero, el traidor de Iraq, el cobarde de Bagdad, el fistro de Mesopotamia.
No debemos de tener miedo, sino todo lo contrario, aprovechar la coyuntura para dar un golpe mortal al expasionismo islámico. Contratacar.
En el mismo instante que la marcha verde eche abajo la valla melillense
nuestros paracaidistas deberán de aterrizar en Rabat, apresar al tirano y reconquistar la Mauritania Tingitana. Desmembrar marruecos entre Argelia, el nuevo estado del Sahara, quizás dejar un pequeño país en la región de Marraquesh y el resto pasará a ser autonomías españolas y territorio de la Unión Europea.
Todos ganaremos, sobre todo los marroquíes.
Esta claro que Marruecos planea la invasión de Melilla y está esperando la ocasión propicia para llevar a cabo sus expasionistas intenciones. Un momento de debilidad de España y una nueva marcha verde se pondrá en marcha a la vez que se activarán los miles de infiltrados que en los últimos años se ha ido asentado en España, tanto en Melilla como en la península.
España atada de manos por las convenciones y acuerdos internacionales poco podrá hacer contra un ataque tal. No solo la ocupación de Melilla sino contra los númerosos atentados terroristas que se sucederán en todo el territorio al mas puro estilo de la guerra de Argelia y de Al Qaeda. Un occidente temeroso de sus propios quintacolumnistas islámicos pronto nos dará la espalda. Sobre todo si sigue gobernando Zapatero, el traidor de Iraq, el cobarde de Bagdad, el fistro de Mesopotamia.
No debemos de tener miedo, sino todo lo contrario, aprovechar la coyuntura para dar un golpe mortal al expasionismo islámico. Contratacar.
En el mismo instante que la marcha verde eche abajo la valla melillense
nuestros paracaidistas deberán de aterrizar en Rabat, apresar al tirano y reconquistar la Mauritania Tingitana. Desmembrar marruecos entre Argelia, el nuevo estado del Sahara, quizás dejar un pequeño país en la región de Marraquesh y el resto pasará a ser autonomías españolas y territorio de la Unión Europea.Todos ganaremos, sobre todo los marroquíes.



