
La Nebrera se marcha del PP dando un portazo en forma de libro, donde criticará ampliamente a su ya ex-partido.
Nosotros nos ahorraremos los veintitantos euros porque ya sabemos de sobra, chismes aparte, de las razones de su marcha. La falta de democracia dentro del partido, cosa que por otro lado no es el único, sino que España padece una auténtica partidictadura. A izquierda y derecha.
Esto es más evidente en la sociedad enferma catalana (Aznar dixit, et dixit bene), donde considerándose una cosa diferente del resto de la península, los egos de los dirigentes locales chocan con la dirección.
Un personaje populista como la Nebrera, que arrastra muchos votos y sin embargo no tiene reconocimiento, por la dirección debido a su independencia, no le queda mas remedio que salirse e ir por libre. Es la versión Rosa Diez del PP y en Cataluña.
Probablemente formará un partido propio de derecha liberal que es su ideología, con sesgo catalanista, un partido condenado al fracaso porque su espacio político ya está tomada por el ala moderada de CiU.
Con su marcha el PP ha perdido un importante activo populista, aunque así previene el nacimiento de otra potente baronía, de muy difícil manejo por ser Cataluña una sociedad verderamente enferma y esquizofrénica, que hay que tratar con la máxima delicadeza para que no tenga ataques de violencia psicótica.
Perdemos una política pero ganamos una tertuliana de fuste.

