Como supongo nadie habrá visto el programa del que hablo en el anterior posts, hago una exposición de mi intervención vía e-mail. Que no era mas que lo que resumen el título de este posts, en tiempos de paro: Repartir el trabajo.
Nada más sencillo ni mas difícil, porque es precisamente en tiempos de crisis cuando mas egoísta e insolidarios nos volvemos. ¿Repartir el trabajo? ¡Ja! los mismos que hace unos meses se quejaban de que no tenían tiempo para nada, son ahora los que no cedería ni media hora, no a un desconocido, sino al mismo compañero con el que llevan trabajando tal vez años.
Humanum naturae.Efectivamente, todo esto que os han contando del las hipotecas NINJA, de un vago en Alabama que le dan un crédito y ni por asomo puede pagar, es mentira. No hay tal irresponsable, cuando estallo la crisis hipotecaria en EEUU, había pleno empleo, o sea que la gente estaba pagando religiosamente. La crisis debe venir de otro lado.
En mi opinión del exceso de producción de todo tipo de materias y productos que tenían saturado el mercado. No se venden coches porque todo el mundo tiene coche. Todo el mundo tiene casa. Todo el mundo tiene televisión de plasma. Entiendeseme, todo el mundo que podía pagarlo.
Que duda cabe que todos nos compraríamos un coche mas grande, seguro y prestigioso. Pongamos por ejemplo un Mercedes. De hecho podríamos comprarlo si fuera asequible a nuestro estatus económico, e incluso la fabrica podría darlos por mucho menos precio. Todos sabemos que un coche nuevo en cuanto sale del concesionario ya vale la mitad. Pues incluso podría ser mas barato, porque la fabrica y los robots que lo fabrican ya están amortizados. ¿Por que no se venden mas baratos en vez de cerrar la fabrica? Un misterio que da para pensar.
Hay exceso de todo dentro del sistema de castas económicas, las fabricas no venden, por lo tanto cierran, lo que produce un sistema en cascada cuyo síntoma son el paro y que la gente no puede pagar la hipoteca. Es un síntoma, pero no la causa.
La gente debería de conservar su trabajo y seguir pagando y consumiendo, y la forma mas factible sería ese reparto obligatorio del trabajo, a punta de fusil si fuera necesario.