jueves, 5 de febrero de 2009

Repartir el trabajo

Como supongo nadie habrá visto el programa del que hablo en el anterior posts, hago una exposición de mi intervención vía e-mail. Que no era mas que lo que resumen el título de este posts, en tiempos de paro: Repartir el trabajo.
Nada más sencillo ni mas difícil, porque es precisamente en tiempos de crisis cuando mas egoísta e insolidarios nos volvemos. ¿Repartir el trabajo? ¡Ja! los mismos que hace unos meses se quejaban de que no tenían tiempo para nada, son ahora los que no cedería ni media hora, no a un desconocido, sino al mismo compañero con el que llevan trabajando tal vez años. Humanum naturae.
Efectivamente, todo esto que os han contando del las hipotecas NINJA, de un vago en Alabama que le dan un crédito y ni por asomo puede pagar, es mentira. No hay tal irresponsable, cuando estallo la crisis hipotecaria en EEUU, había pleno empleo, o sea que la gente estaba pagando religiosamente. La crisis debe venir de otro lado.
En mi opinión del exceso de producción de todo tipo de materias y productos que tenían saturado el mercado. No se venden coches porque todo el mundo tiene coche. Todo el mundo tiene casa. Todo el mundo tiene televisión de plasma. Entiendeseme, todo el mundo que podía pagarlo.
Que duda cabe que todos nos compraríamos un coche mas grande, seguro y prestigioso. Pongamos por ejemplo un Mercedes. De hecho podríamos comprarlo si fuera asequible a nuestro estatus económico, e incluso la fabrica podría darlos por mucho menos precio. Todos sabemos que un coche nuevo en cuanto sale del concesionario ya vale la mitad. Pues incluso podría ser mas barato, porque la fabrica y los robots que lo fabrican ya están amortizados. ¿Por que no se venden mas baratos en vez de cerrar la fabrica? Un misterio que da para pensar.
Hay exceso de todo dentro del sistema de castas económicas, las fabricas no venden, por lo tanto cierran, lo que produce un sistema en cascada cuyo síntoma son el paro y que la gente no puede pagar la hipoteca. Es un síntoma, pero no la causa.
La gente debería de conservar su trabajo y seguir pagando y consumiendo, y la forma mas factible sería ese reparto obligatorio del trabajo, a punta de fusil si fuera necesario.

7 comentarios:

  1. Anónimo5/2/09, 8:29

    Joder, mirándome tan seriamente detrás de esas gafas mayúsculas, la verdad es que me acojona.
    Pos enoragüena por su "éxito" radiofónico; si la señora no le hubiese "rebatido sin contemplaciones" usted no habría triunfado, ante todo la idiosincrasia valdiviesana, usted es el personaje que camina en dirección contraria a la muchedumbre, un recurso muy cinematográfico pero poco usado en un mundo de autómatas consumidores vorazos. Triunfará clamorosamente cuando Rumí le entreviste en la radio, contando que algún día Rumí también triunfe en las ondas, porque de momento creo que se limita a comentar discos.
    Pues sí, estamos de acuerdo, los mercados están saturados de bienes de consumo que se venden a precios altísimos para que los bancos triunfen con sus hipotecas y amasen dinero a espuertas. ¡Banqueros y obispos, que cruz, Señor!

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  2. Anónimo5/2/09, 8:30

    "Vorazos" es "voraces"

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  3. También lo digo yo eso de que si algo no se vende, mejor sería rebajarle el precio y venderlo antes que dejarlo perder, o tener que cerrarlo, pero tal vez me falta a mí ese espíritu empresarial que parece ser que o ganas por encima de todo y pese a quien pese, o antes lo tiras.

    Quizá es que me gusta ver el lado más fácil de las cosas o es que el resto del mundo lo prefiere difícil. No tengo ni idea.

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  4. Como estas? bufff! hacia ya tiempo eh??? xD espero que estemos en contacto solo pasaba un ratooo! :) chaooooo! ^^

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  5. Es que da gusto leerte, tus opiniones son muy sensatas y por lo tanto no populares. Llevamos unos días discutiendo entre amigos la posibilidad de repartir las horas de trabajo, es decir lo que tu dices, ceder algunas de nuestras horas a otros. Las opiniones siempre son de miras muy cortas, significaría bajar nuestro estándar de vida un poco y nay,nay. Todo para mi o todos a la calle en el infortunio colectivo hay consuelo.

    Por qué no vender el surplus más barato? Fácil, tienen miedo a que no acostumbremos.

    No encuentro el enlace.

    Le dejo un beso Sr Jesús. Ozú que aspecto tan serio tiene usted...

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  6. En estos tiempos que corren, la solidaridad brilla por su ausencia.
    Nada de pasarle trabajo a otro compañero/a; nada de salir a tomar café (como antes), nada de pedir y día y decir que vas al médico...
    En fin, pegados a nuestro puesto de trabajo, para que nos vean que no sobramos en la empresa.

    Y cuando llegamos a casa, la cartera no nos acompaña para consumir productos españoles ni extranjeros..., que por cierto aunque no se venden no vemos su precio rebajado.

    Mientras vayamos pagando la hipoteca no nos irá mal ! !

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  7. Anónimo6/2/09, 5:13

    Hola Jesús, aparte de tu entrada brillante como es habitual, quería comentarte que me han otorgado un Premio y quería compartirlo contigo. Sería un honor si te pasases por el Blog a recogerlo.

    Saludos

    Javi

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Gracias por vuestros comentarios, en breve serán publicados y pasaré por vuestros blogs.