viernes, 16 de septiembre de 2011

2012 de Brian D'Amato


Lo malo de está novela es que es demasiado buena. ¿Esto hace sospechar, estaremos ante un encargo para aprovechar la coyuntura maya? Desconfio de los Best Seller, desde que me entere que Ellroy nunca había estado en Haití ni en Santo Domingo a pesar de que su última novela transcurre en buena parte allí, o que Dan Brawn mando a un asesor a visitar el templo masónico de Washington donde ocurre una de las escenas. Todo es sospechoso en el mundo editorial, donde parece que increiblemente alguna gente gana dinero a pesar de todo. La novela como una industria y los escritores como un departamento de producción. Algunas estrellas prefabricadas y el resto negros con oficio.
Pero por lo que parece no es este el caso de Brian D'Amato, según lo que puedo ver por Internet, puede que haya recibido alguna ayuda. Ahí estan la larga lista de agradecimientos al final de la novela. Pero Brian D'Amato es verdaderamente un hombre renacentista de nuestro tiempo, un producto de la clase alta estadounidense, con tiempo, dinero e inteligencia para dedicarse a multiples intereses. No ha escrito la novela por el vil metal oportunista, tampoco la literatura es su primera profesión. A tenido una idea, una gran idea y una gran inspiración se ha metido de lleno.
El resultado una fantástica novela inclasificable, decir que es de ciencia-ficción es decir poco. Para está novela habría que inventar un género nuevo. El argumento es sensacional y aunque la base sea la profecía maya y el mundo maya en general, la novela se sostendrá incluso mas alla del 21 de diciembre 2012, cuando el descredito de dicha profecia, es de esperar, haya sucedido. Porque mas que la profecía el argumento es el Apocalipsis, y este siempre ha estado de moda...desde San Juan.
Con ser el argumento fantático, sin duda lo mejor de la novela es el estilo. Algo que nunca antes había leido, como Joyce pero en entendible, tal vez habría que invertar un definición). A falta que los profesores de literatura le pongan nombre, le llamaremos estilo "apabullador", es literatura postmoderna me atrevería a decir. Desgraciadamente la novela engancha, es de las que se leerían de un tirón si no tuvieran 914 páginas (a la espera de la segunda parte). Digo desgraciadamente porque sería altamente recomendable leerlo con un ordenador al lado para ir informandose de las cientos de referencias que suelta el autor. Algunas conocidas, pero otras que se escaparan indudablemente.

2 comentarios:

Mari Carmen dijo...

Bueno, si tu dices que engancha, 900 páginas puede que no sean muchas, pero si hablamos de tener que andar consultando referencias, entonces apaga y vámonos, porque eso termina hartando a cualquiera.

Hasta luego...

Obdulio de Oklahoma dijo...

Le he dejado un comentario en el post de abajo. Léalo!

2 comentarios:

  1. Hola JV, habrá que hacerse con ella y leerla, en la forma en que la describes se hace necesario ver ese estilo "apabullador" .
    Un abrazo amigo.

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  2. Acabo de leer "El maestro de esgrima" de Pérez Reverte y estoy empezando "Marina" de Ruiz Zafón. Esta última tiene un subfondo demasiado gótico para mi gusto, me hace dormir mal.

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