7 comentarios:
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Ende luego... es que eres un caso, Jesusito :)
Así que el martes y trece se ha cebado contigo, ¡ya es mala pata! :)
Bueno, para la próxima vez ya verás como lo consigues.
Como te dije, te iba a dedicar el Leo Verdura que dejé ayer, pero pensé que no lo ibas a ver, ya que andarías muy lejos. Como no es así, ya te lo he dedicado, como pensaba.
Un abrazo, peregrino :) -
¡Vaya, hombre!
Te irían bien mis botas del trabajo, son de tipo militar, pero tengo el pie pequeño y no te servirán.
Cuatro pares, dos usados y dos sin estrenar, por equipamiento que no quede, nos servían bien, incluso tengo un uniforme también sin estrenar.
Oye, ¿ya te quedan bastantes días de vacaciones para llegar al Pont del Diable de Martorell? Je je je... -
Enhorabuena, Don Jesús, todo es empezar. Esto le sirve de aprendizaje para la próxima intentona, que será la buena. Esos 10 kilómetros que usted ha hecho en medio de tantas penurias, los tenía que haber hecho diariamente durante cosa de un mes, con las mismas botas que iba a emplear finalmente en la caminata: botas de montaña de gore-tex con calcetines de hilo y encima unos gordos. En un comentario que le hice me ofrecía a aconsejarle, pero usted no me contestó. El ofrecimiento sigue en pie.
Abrazos! -
Ainsss. Dice Jesús que no puede usar botas. Bien, reconozco que cuando son nuevas te tocan lo que no suena allí donde acaban, en la parte posterior del tobillo. Pero todo es cuestión de adaptarse y en un par de días las tienes domesticadas, puedo dar fe de ello, yo que he usado tantas.
Eso sí, como dice Obdulio, los calcetines son primordiales. Los de hilo primero,son finos y transpirables.
Luego los gordos que acaban protegiendo de las rozaduras de la caminata.
Los de hilo forman una barrera entre el exterior y el interior, impidiendo las rozaduras, pero no sirven de nada si no están los gordos.
Por ello el calzado ha de comprarse así equipado, porque el número habitual no será el mismo.
¿Te has enterado ahora, jefe?
Pues corre a cambiar tus zapatillas, je je je... -
Gracias por los consejos, a base de callos es como se aprende.
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Dos cosas básicas cuya no observancia mandan al garete una peregrinación: pies y peso. Mañana me enrollo más que me quedan dos minutos.
Abrazos! -
Güenas, ya estoy aquí otra vez. Ahora cuando se entra en El Periódico no hay acceso para entrar en JV. Póngamelo más fácil, please!
Bien, Doña Leona le ha explicado muy bien el tema de los calcetines, reconozco que no lo desarrollé pormenorizadamente.
Más cosas, descarte las deportivas porque le dejan el tobillo peligrosamente libre en un punto susceptible de sufrir una rozadura, tenga en cuenta que la misión de las botas es resguardarle los tobillos de esas posibles rozaduras Las ampollas no salen porque usted no esté acostumbrado a caminar mucho, sino por las fricciones entre el calzado y la piel. Por eso no descuide lo de los calcetines, y otra cosa importantísima: ate con fuerza los cordones para que la bota quede perfectamente sujeta y adaptada al pie, y lleve siempre cordones de repuesto, que apenas ocupan sitio. Si se le rompe un cordón a mitad de la etapa se ve obligado a amarrar el trozo restante de forma precaria y entonces la bota ya va suelta y la posibilidad de ampolla es de un 90%
Botas de gore-tex, no se le olvide. Son más carillas que lasw normales pero son indispensables. Otro día le digo más cosas.
Un abrazo!
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