La aparición de estos profetas sin duda debe obedecer a razones psicosociales, así como su éxito y expansión entre determinadas sociedades.
Son un fenómeno que se da en sociedades que pasan de la organización tribal y su imaginario religioso chamanista a otras civilizaciones mas complejas que adoptan un sistema parecido a naciones de multiples tribus o imperios.
Aunque de todos estos profetas, Jesucristo es sin duda especial, no solo porque nos atañe a nosotros, sino que también es un precursor de Mahoma. Ambos trajeron un mensaje diferente a los anteriores profetas y religiones. Yo creo un mensaje de moral personal adaptable a la sociedad en la que se desenvolvían. Este sistema moral no es necesario en las sociedades tribales donde los tabús y las costumbres cumplen su función muy eficazmente.
Pero todo esto se acabo. El sistema cristiano-musulmán de una moral personal y una idealización de un dios superior (en este sistema también habría que incluir a masones y apostatas, que serían cristiano-sin-dios) El mundo a cambiado o esta cambiando, la clave es la globalización, la conciencia ecológica y la justicia universal. Y aunque persisten naciones e imperios nada será lo mismo como podemos ya atisbar.
El nuevo mundo necesitará de un nuevo profeta. La naturaleza de él cual no podemos de momento imaginar. ¿Sera un hombre, o una mujer. Una persona extraordinaria? ¿Será un colectivo? ¿Un superordenador, Google versión 666? ¿Bajarán los extraterrestres. Klatu?
Y lo más importante, ¿Cual será su mensaje?
Las religiones actuales están teñidas de chauvinismo nacionalista, si desapareciesen la naciones, por ejemplo con la globalización. Las religiones actuales no tendrían sentido.
ResponderEliminarNacería una nueva espiritualidad.
Excelente y muy reflexivo post, Don Jesús, incluído el final humorístico. No le extrañe a usted que alguien diga que Michael Jackson ha resucitado y es el nuevo mesias.
ResponderEliminarAyer, casualmente, oí unos comentarios en Radio 5 sobre Rodolfo Valentino. Acordándome de su post eché mano al boli y tomé unas notas. No decía nada del posible asesinato. Murió a los 31 años en 1926 tras una operación de úlcera perforada en un hospital de Nueva York. 100.000 fanáticos (se supone que la inmensa mayoría mujeres) se acercaron al hospital. Se encargó de traslaladarle a Los Ángeles la funeraria Campbell, y allí hubó otra masificación de fans. Se hizo una propaganda tremenda de su muerte porque interesaba llenar los cines con el estreno de su última película: "El hijo del Jeque". (Faltaban trece años para el "fenómeno Sinatra")
Pues resulta que ha "surgido de la nada" lo que se me perdió ayer en el blog. No sé si yo sabría seguir sus indicaciones. ¿En que lugar de "diseño" lo encontraría?