martes, 16 de junio de 2009

Otra vez Doña Barbara


No soy seguidor de telenovelas y culebrones, pero en parte por el aburrimiento de la tarde sin nada interesante en la televisión y en parte por curiosidad sobre este clásico de la literatura venezolana y mundial, vi unos cuantos capítulos de esta serie.
Naturalmente he quedado completamente enganchado. Doña Barbara que mujer mas excepcional.
Y es que los guionistas de la serie no se han limitado a la historia original, le han dado la vuelta de manera magistral, me extraña que las feministas no le hayan echado el ojo a esta serie, debe ser porque considerarán esto de las telenovelas cosa de marujas alienadas, jajajaja
No se dejen engañar por las tramas tontas de los personajes secundarios, solo son el contrapunto del drama central. La voluntad férrea de la mujer dominadora.
La serie está ya muy avanzada y podría ser de difícil comprensión para los recién llegados, pero no preocuparse esta casi enterita en Youtube, en capítulos de 10 en 10 minutos. Si tienen paciencia disfrutenla.

6 comentarios:

  1. son los melones,no te engañes!!!!

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  2. Es una escena muy emocionante de una película del Far West. Usted es un humilde colono que ve perturbada su vida pacífica. Ha oído unos disparos y se asoma a la ventana, (foto de arriba) y allí está ella, desafiante, dura, tetuda, brava..., brava como la salsa brava, y amenazándole con una pistola. (foto de abajo)
    "¡Este terreno en donde has levantado tu sucia chabola es mio, apestoso forastero! Soy la más rica del valle y me pertenece todo. Así que ya te estás pirando o te llenaré el culo de plomo" Y tú, que eres el chico bueno, (ella es la chica mala pero esta buena, ¡buenísima!...)no te arredras ante la brabucanada de la pechugona y la sueltas: "¡De eso nada, pecadora de la pradera, voy a ahora a por mi rifle de precisión - un winchester, que te enteres - y te voy a disparar a esas tetas siliconadas, por la gloria de mi madre"; "¡Ajá! - responde ella poniéndose más brava - dispara si tienes cojones, pero que sepas que detrás de aquellos árboles están John Wayne y El Llanero Solitario que me protejen" (No disponemos de la foto); "Mentirosa - dices tú - esos son buenos y los buenos no están de parte de las malas, que yo he visto más películas que tú, cacho perra"; "Verdadosa - responde ella - que se han hecho muy buenos amigos mios porque me los estoy tirando. Y también soy íntima del general Custer, el del Séptimo de Caballería, ¿o es el Sexto?..., uy, ya me pierdo"
    ¡Bang!... Suena un disparo tras los árboles. La pechugona y tu os quedais quietos parados. Trancurren tres minutos y medio y aparece John Wayme con cara de satisfacción y el pistolón en la mano. "Pues no te jode que el Llanero Solitario me ha hecho proposiciones deshonestas, ¡será maricón!... ¡con lo macho de la pradera que soy yo!"; "Oh, querido - rie la pistolera de las grandes tetas - ¿qué tipo de proposiciones te ha hecho el bujarrón de antifaz carnavalero?";
    "Me ha tocado la polla mientras me recitaba un poema de amor. El poema no estaba mal, hay que reconocerlo, que yo también tengo mi corazoncito sensible, e incluso han brotado un par de lágrimas de mis mejillas de vaquero de la pradera muy viril... ¡pero la polla no me la toca ningún hijo de su madre!, ¡me cago en todo lo que se menea en el Mississippi!..., y disculpa pero no me acuerdo con cuantas eses y pes se escribe.
    ¡Bang!, ¡Bang!, ¡Bang!, ¡Bang!... Suenan cuatro disparos y a continuación se oyen quejidos de muerte: "¡Ag!... ¡Ug!..." Tú, valiente colono, aprovechando la distracción del vaquero heróico y la pistolera folladora, les has disparado con tu winchester de defensa personal. ¡Oh, Charlton Heston estaría orgulloso de ti!... Los cuerpos de la maciza y el de los andares de supermacho, son ahora cadáveres, carne muerta, pasto de buitres... ¡Así es el legendario Oeste, por la gloria de John Ford!...
    Y a lo lejos se oye la voz de un jinete que cruza al galope la pradera, mientras la tarde comienza a declinar en un hermoso ocaso.
    "¡¡Jayo Silver!!..."
    ¡Es El Llanero Solitario en busca de... emocionantes aventuras!!
    Tú le observas desde tu ventana (foto de arriba, también me vale ahora)justo en el momento en que la Luna asoma por ese horizonte de grandeza.

    Ha sido un relato de Obdulio de Oklahoma. (Traducción de Plácido Perpelute)

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  3. Verás, yo soy de las que se declaran seguidora de novelas, no veas cómo me miran cuando lo digo, a mí me da igual. Me gustan porque no tienen violencia, porque ganan los buenos, porque mientras ves la novela no piensas en problemas... Pero la de Doña Barbara no la soporto, siento estar en total desacuerdo contigo, la protagonista es una amargada que no asume el incidente que le ocurrió de joven y con este trauma a cuestas está perdiendo su vida y amarga la vida de su hija. Es meramente mi opinión.

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  4. Maricarmen: Yo tampoco sigo ninguna seríe, ni siquiera esta que veo a medias con la tertulia del Cataluña Opina, lo hacen poco antes de ir al trabajo

    Jopo: Nos engañan con tanta silicona

    Anonimo Obdulio: no tienes precio como guionista de culebrones, jjejej.

    Manly: Con ser cierto, lo que hace interesante al personaje es precisamente su maldad, sin llegar a ser una sicopata, porque es mala entre malos.

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  5. Eso de las "malas malísimas" en la tele siempre ha funcionado muy bien. Ahí tenemos a la Bruja Avería o a Rita Barberá, aunque estas no son lo que se dice malas eróticas. Rita Barberá está más cerca del erotismo de Carmen de Mairena. Mi mala favorita es la Lolita de Nabokov, aquella niña "pillina" que tan bien interpretó en el cine Sue Lyon. (Recientemente se ha hecho otra versión) De esta "Doña Bárbara" no opino, pues como bien sabe usted, Don Jesús, no veo tele desde hace siglos, sin embargo tengo referencias de que es una obra cumbre de la literatura venezolana, escrita por Rómulo Gallegos. Vengo oyendo hablar de ella desde que mis padres fueron emigrantes en Venezuela. Quizá las críticas negativas vuestras se deban a que la versión televisiva no está a la altura de la obra, cosa harto frecuente en cuestión de adaptaciones televisivas y cinematográficas.
    Suyo afectísimo...
    Leovigildo Hernando Heliofrigioñidez Ruiz de Todos los Santos y algunas Santas.

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  6. Detesto este culebrón, reconozco que cuando puedo que es muy de tarde en tarde, veo Amar en tiempos revueltos, pero esta novela con su mezcla de maldad, violencia gratuita y ñoñeria, saca lo peor de mi.

    Un besito.

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