
Últimamente mientras empieza el debate en Catalunya Opina, la única tertulia de España en la que se mezclan todas las ideologías, así es como se arma cada sarao, me da por ver trozos de la telenovela de TVE, Doña Barbara.
Esta serie es la madre de todos los culebrones, basada en una novela cumbre de la literatura venezolana de Romulo Gallegos escrita en 1929. Recuerdo haber visto una versión en blanco y negro hace un millón de años, también hay una película de María Félix. Ambas superiores a esta nueva versión, porque si bien esta realizada con una estética, "pasión de gavilanes", decorados y ambientación lujosos, colores supersaturados, actores modelos y actrices tetudas, virtudes que la hacen agradable a la vista pero que traicionan al relato original lleno de violencia, brujería y sensualidad sin freno.

Para entender Venezuela hay que leer esta novela. No solo la del siglo pasado, sino también la actual. ¿Acaso no nos recuerda Doña Barbara a Hugo Chavéz? Mestizo, despiadado, seguidor de
los ritos de camdomblé y las brujerias yorubas, expoliador de terratenientes, quizás para quedarse con todas las fincas venezolanas para el solito, pero en el fondo con buenas intenciones, de redención de si mismo (sobre todo) y de los pobres.
Doña Barbara, Don Hugo, la Venezuela salvaje.
Haciéndole la pelota al novillo
ResponderEliminar¡qué desvergüenza...!
Hace un millón de años coincidiría usted con Raquel Welch y sus dinosaurios, pero no con Doña Bárbara. No le hacía a usted tan mayor, ¡jo, cómo pasan los siglos!
ResponderEliminarEste es el gobierno del desgobierno
ResponderEliminarEso es peloteo puro, Jesus
Algo indigno de ti.
Pero tu sabrás con quién te ajuntas