Tirado aquí en el sofá intentando echar una siesta inútilmente para no sufrir demasiado esta noche, me he dado cuenta de que el silencio no es tal. Claramente se escuchan dos sonidos en el interior del cerebro, uno es como de agua corriente, supongo que es la misma sangre. Pero el otro que es el que me ha llamado mas la atención es como un pitido continuado.
Esto quiere decir que el cerebro no descansa nunca constantemente está envuelto en esa extraña onda sonora, de la que desconocemos su naturaleza.
Que frecuencia, intensidad, si varía con las diversas actividades del día. Si podría soportar algún tipo de información adicional, aparte de los sonidos habituales. Me refiero a información tanto subliminal, como de otro tipo, por ejemplo visual.
Si emitir imágenes en el cerebro a través del sonido. Esto que parece una tontería podría ser posible tal como se ha comprobado en experimentos con LSD, donde se escuchan los colores y se ven los sonidos. Un campo a investigar.
El silencio está lleno de perturbarciones, mucha razón tiene usted y mucho campo hay para investigar. Quizá la "investigación del silencio, de la nada, del caos" nos lleve a conclusiones terroríficas sobre quién somos y porqué nos hacemos tantas pajas mentales. En el silencio puede que haya tanta basura espacial como en el espacio sonidos ocultos.
ResponderEliminarY ahora voy a contestar al Obispo bloguero:
Pues no, amigo mío, a los hijos de puta de Fidel y de Franco se les puede acusar de todo menos de "memos". No llega ningún memo a dirigir un ejercito y controlar un país, esté usted seguro de esto.
Dice usted que son iguales o parecidos. Pues siento contrariarle. Ni ellos ni las circunstancias históricas en las que se mueven tienen nada que ver. Insisto en que lea usted algo, para escribir hay que haber leído primero.
¡Saluditos!