En el programa del Punset, Redes, del otro día salia un individuo que decia que el 90 por ciento de nuestra actividad cerebral era incosciente, pero el otro 10 por ciento, la consciencia solo era el esfuerzo del cerebro para explicar lo que hacia.
Esto es, que nuestro cerebro va por libre. En el momento de escribir esto, ya estaba decidido. Soy una especie de automata a las ordenes de mi subconsciente, las razones del cual en su mayor parte,por no decir todas desconozco.
No hay libre albedrio, ni por lo tanto moral. Ni bien ni mal. Por lo menos desde el punto de vista individual, otra cosa es el complejo de culpabilidad y las leyes de la sociedad. Pero un individuo en si no se puede decir que sea responsable de sus actos. De ninguna manera.
Tomemos el caso del asesino noruego, no hay que ser Freud, para ver un complejo de Edipo brutal desarrollado de la peor manera posible.¿Mataba a su padre cuando disparaba a aquellos crios? Que duda cabe. Igual que su odio a los musulmanes, su odio al otro, era un intento de reafirmación de su yo, aplastado por la influencia del padre ausente y por lo tanto indestructible a la desmitificación.