Desde siempre nacionalismo y raza han ido de la mano, llegando al paroxismo con el régimen nazi alemán. Hoy en día, por suerte el racismos ha quedado ampliamente desprestigiado, no por convicción intelectual sino por los amplios desmanes y crímenes llevados a cabo en su nombre. No menos muertos ha causado el nacionalismo.
Como sabemos por Darwin, el hombre no siempre ha sido igual, desde el australopithecus hasta el homo sapien hay un gran trecho. Lo que no todos saben es que hay o hubo dos especies de homo sapiens, el cromañón y el actual homo sapiens sapiens...o sapien al cuadrado.
Si el cromañón apareció hace mas de 200.000 años, el sapiens sapiens no tiene mas de 40.000 años. Ambos son igual, tan solo les diferencia un pequeño matiz. Los sapiens sapiens, el hombre actual desarrollo lo que se conocen como "neuronas espejo", o lo que es lo mismo la empatía. Hoy en día hay sapiens que carecen de ellas, son los conocidos sicopatas, el 2% de la población.
Esta pequeña diferencia de las neuronas espejo hizo posible pasar de las tribus de tipo familiar de no mas de 75 individuos a grandes aldeas, ciudades, polis y la civilización. Y unas ciudades se impusieron a otras y nacieron las grandes naciones y los imperios. Ciro, Alejandro, Julio Cesar.
El punto de inflexión se produjo con el heredero de Cesar, Augusto. No por él, sino por el concepto que se creo, recogido por un seguidor de un oscuros profeta judío. San Pablo.
El cristianismo, que hemos de entender como una empatía al cubo, un sapiens sapiens sapiens. Con San Pablo nació una nueva clase, raza. El hombre universal.
Este superhombre, diferente del nietzschiano que no era mas que una regresión al cromañón, desgraciadamente no es mayoría en las sociedades actuales, al contrario está en peligro de extinción ante la presión de los "subhumanos" nacionalistas cegados por egoísmos locales impiden el desarrollo de la humanidad.
Uno de estos superhombres fue Fernando el Católico, nunca mejor dicho lo de católico (universal) a pesar de sus crímenes llevados a cabo en mor de la restauración del imperio universal. Fernando, el rey del grial, heredero de todas las fuerzas esotéricas medievales, desde los templarios, los cataros y los merovingios. Estuvo a un pelo de conseguirlo....pero todos sabemos como acabo aquella historia.
Otro intento, esta vez promovido por los masones, fue Napoleón también fracasado. Y en esto estamos con la Unión Europea, esa jaula de grillos belga, un nuevo intento de la masonería por la evolución humana...a ver como acaba.
De momento en Cataluña vamos a dar dos pasos atrás.