Desde el principio, los nacionalistas catalanes tenían un problema, que el 70% de la población era emigrante y de origen español, resto de España quiero decir. ¿Como contrarrestar este problema?
La solución que encontraron debería de estudiarse en todos los manuales de ciencias políticas, un grupo de burgueses, todos de la misma cuerda, Roca, Serra, Maragall, Sole Tura, este mismo Saura, amigos y residentes en Barcelona se repartieron por todo el arco ideológico político. Por aquel entonces recordemos que las ideologías ya habían muerto, aunque nosotros no nos habíamos enterado.
Aposentándose en las cúpulas de los partidos de izquierdas, PSOE y PSUC, cuya base social eran los trabajadores emigrantes, fue como desactivaron toda oposición a su proyecto nacionalista-separatista. El desencanto ante la trampa cundió entre la izquierda, sobre todo el antiguo PSUC, actualmente desaparecido, las bases no se reconocen ante estos dirigentes que muchos han bautizado como los pijoprogres.
El engaño estuvo a punto de descubrirse con el anterior gobierno de coalición Maragall-Carod-Rovira, era demasiado descarado ¿Habían perdido su capacidad de disimulo? No lo crean señores de la chistera se sacarón un charnego autentico, el inefable Montilla que les está dando mucho juego. Pero el final de la partida se acerca, tarde o temprano han de poner sobre la mesa, independencia si o no. Y ni el llamado gobierno de los "quinquis del Baix Llobregat" podrá por mas tiempo esconder la patita.
