
Un ministro ingles ha declarado que los parejas responsables no deberían de tener mas de dos hijos, debido a la sobrepoblación del planeta a todas luces insostenible.
Eso es lo que decimos todo el mundo, pero que lo diga un ministro es la novedad, dado que en su mano está sacar leyes de control de natalidad y planificación familiar. Que duda cabe que la política de hijo único de China, acabará imponiéndose en el mundo entero, y en primer lugar seguramente Inglaterra, una isla que se está quedando pequeña.
La cosa tiene su miga, porque estamos ante una restricción a la libertad de primera magnitud. Es hora de preguntarnos ¿Tenemos derecho a la libertad?
El que diga que si, sepa que aboca a la humanidad a horrores sin limite y la extinción segura.
Siempre se han puesto limites a libertad, pero sin duda estos limites estamos viendo que son básicamente injustos, tanto en sus restricciones como en sus abusos. No hay justicia.
En España no hay justicia por partida doble, aparte del mal funcionamiento de los juzgados, tenemos la injusticia intrínseca de las propias leyes. Ese instrumento genial inventado por Hammurabi y ampliamente copiado por todas las culturas, las leyes escritas.
En ningún sitio es mas aplicable la genial frase, "el mapa no es el territorio" que en el caso de hacer justicia. Lo podemos ver claramente con las leyes restrictivas de natalidad, son los padres responsables los primeros en no tener hijos, sin embargo los irresponsables se cargan de ellos. ¿Como regular una cosa así? Con el justo-injusto metodo de imponer el hijo único.
Hay algo que falla no solo en el sistema legal, en la política encargada de hacer estas leyes y en la sociedad en general, un defecto que podríamos decir de fábrica y tan "obtruso" que hasta es difícil de exponer, pero que todos sabemos que está ahí.