Muchos posts y muchos escritos se titularán así en todo mundo y en las mas diversas lenguas, por lo menos hasta el 15 de noviembre cuando los lideres mundiales y los políticos volverán a defraudarnos. Internet es el principal Think Tank del mundo.
Como ya comente a Leo Coyote, la culpa de todo la tiene que no sabemos el valor de las cosas, desde esta verdad básica, los estafadores y mangantes del mundo se aprovechan especulando y robando y estafando. Es más ese latrocinio es la base de Comercio.
La forma de acabar en gran medida con el tinglado es en mi opinión poniendo el precio justo a todo.
Fácil de decir, pero complicado del todo, porque son tales las variables que concurren en la valoración de los objetos y servicios, que al final se deja en manos del caos económico, pero que al final no es tal, sino que cuatro o cuarenta ladrones se llevan la pasta a costa de los incautos. Cuando no se producen burbujas económicas o también depreciaciones absurdas sobre objetos perfectamente validos y sobre todo el que yo veo los mas preciado el valor del trabajo, que no es otro que el valor de la persona, como dijo Marx parafraseando a Hegel.
Si, esto suena muy marxista, pero tenemos que pensar que todo es relativo, (ya salio el otro judío insigne) pues dentro de esa relatividad el valor de referencia debería ser la persona humana.
Para ilustrar lo que quiero decir propongo el ejemplo de mi propio caso:
Como sabéis yo trabajo de vigilante en una universidad, pues bien, mi mismo trabajo lo hacemos tres personas con tres categorías diferentes: El funcionario, el vigilante y el auxiliar. Los tres hacemos lo mismo, pero todos cobramos diferente. Esto que es una anécdota que podría llamar a risa, resulta esperpéntico en el caso de los profesores, desde el catedrático, al profesor titular, pasando por adjunto y hasta el becario, que es quien realmente acaba dando la clase. Y para mas inri, muchos alumnos se apuntan a alguna academia particular donde reciben clases, seguramente de profesores que trabajaran en negro, por aquello de hacienda. Esta "absurdidez" resulta trágica cuando la trasladamos a todos los trabajos, que seguro que pasa en todas las profesiones, y a todo el mundo, donde al final el que hace el trabajo acaba siendo un esclavo chino o un niño indonesio.
Estableciendo el trabajo y el hombre como la medida de todas las cosas, se podría calcular, no sin la ayuda de potentes ordenadores, dadas las múltiples variables que concurren, el valor de todo. Y de esta labor se ocuparía una agencia internacional.
Como esto no será posible, por la mezquindad de los políticos y dictadores mundiales, propongo la creación de una ONG que se encargue de la Valoración de todo y lo publique en Internet al acceso de todos los usuarios, así cuando vayamos a comprar una cosa, ya sean patatas o acciones de un banco, sepamos que es lo que estamos comprando. Y cuando vayamos a trabajar sepamos cuanto vale nuestro trabajo y cuanto nos están pagando.
Esta idea, plausible de afinarse muchísimo, no es tan peregrina, por ahí anda un estudio del valor de cosas tan peregrinas, pero tan reales, como el agua, el aire e incluso el planeta entero.
Y por último os dejo un vídeo ilustrativo e imprescindible, aunque a estas alturas casi todos hemos visto, por si acaso queda alguno....