La guerra en el Congo parece que se reactiva. La II Guerra del Congo que duro 5 años desde 1998 al 2003, y costo mas de 4 millones de muertos. Finalizada por el tratado de Pretoria, auspiciado por la ONU y los buenos servicios de Nelson Mandela. Tras una relativa calma, no exenta de incidentes, vuelve a calentarse.
El señor de la guerra, ex-pastor evangelista, criminal de guerra reclamado por el Tribunal de La Haya, Laurent Nkunda que tenia su feudo en la frontera de Ruanda y lideraba una facción tutsi, supuestamente para protegerlos de los hutus, pero estos últimos días al mando de un ejercito de 3.000 soldados ha atacado la provincia de Kivu Norte y amenaza su capital Goma, enfrentándose a las tropas gubernamentales y a los soldados de la ONU, hasta ayer mandados por el general español Vicente Díaz Villengas que ha presentado su dimisión por falta de medios.
Nkunda amenaza con extender la guerra a todo el Congo, en una supuesta guerra de liberación de la que desconocemos los pormenores, pero que podemos imaginarlos. El control de las recursos naturales de la zona, especialmente el coltán. Mineral imprescindible para la industrial de la telefonía móvil y electrónica.
No se descarta, por supuesto, que detrás de su ofensiva no estén países terceros de la órbita occidental,franceses y americanos principalmente, pero también rusos y chinos. Y todos los que ansían el control del preciado mineral.
En este contexto la dimisión del general Vicente Díaz adquiere un sesgo oscuro que seguramente encubre siniestras maniobras diplomáticas que precisarían de una explicación de la ministra Chacón.
El señor de la guerra, ex-pastor evangelista, criminal de guerra reclamado por el Tribunal de La Haya, Laurent Nkunda que tenia su feudo en la frontera de Ruanda y lideraba una facción tutsi, supuestamente para protegerlos de los hutus, pero estos últimos días al mando de un ejercito de 3.000 soldados ha atacado la provincia de Kivu Norte y amenaza su capital Goma, enfrentándose a las tropas gubernamentales y a los soldados de la ONU, hasta ayer mandados por el general español Vicente Díaz Villengas que ha presentado su dimisión por falta de medios.Nkunda amenaza con extender la guerra a todo el Congo, en una supuesta guerra de liberación de la que desconocemos los pormenores, pero que podemos imaginarlos. El control de las recursos naturales de la zona, especialmente el coltán. Mineral imprescindible para la industrial de la telefonía móvil y electrónica.
No se descarta, por supuesto, que detrás de su ofensiva no estén países terceros de la órbita occidental,franceses y americanos principalmente, pero también rusos y chinos. Y todos los que ansían el control del preciado mineral.En este contexto la dimisión del general Vicente Díaz adquiere un sesgo oscuro que seguramente encubre siniestras maniobras diplomáticas que precisarían de una explicación de la ministra Chacón.

