Me busco en Google y solo salgo diciendo gilipolleces de cuando era tan ingenuo que escribia y comentaba con mi propio nombre.
Borro lo que puedo, pero la sombra de mi estulticia es alargada.
También habré escrito cosas buenas, pero supongo que ha sido con pseudonimo. Estamos ante el dilema del ser o no ser ciberneticamente hablando. ¿Que predominaría al cabo de los años? ¿Lo positivo o lo negativo? ¿Podemos arriesgarnos a ser nosotros mismos, sabiendo la inconsistencia de todo, de la insoportable levedad del ser?