miércoles, 20 de octubre de 2010

Ministro del paro

Parece que Zapatero no encuentra un tonto para hacerse cargo de ese ministerio. Aunque mañana probablemente de el nombre del "pringao". El que acepte el cargo sabe que su carrera polítca ha terminado ahí, aunque no esta nada mal llegar a ministro, mucho más de lo que la mayoría de los políticos consiguen.
Solo caben dos fenotipos que aceptarán el cargo, el tonto/a o el cínico/a. Aunque podría ser las dos cosas. Entre la clase política debe de abundar el especimen, por ejemplo nuestro presidente.
Lo del paro no tiene arreglo, es un subproducto de la economía capitalista. Tal es así que cuando baja mucho, los economistas se asustan y los gobiernos abren la espita de la emigración. No sea que suban los salarios, aumenten los costes y se hunda el tinglado.
Es lo que paso en España, ahora con 5 millones de emigrantes que hay que comerse con patatas. Una solución fácil sería expulsarlos de golpe, de hecho es lo que se intenta, aunque de manera sutil. Aumenta la xenofobia, se les pone los últimos para conseguir un empleo, se les embarga la vivienda. Esto último es lo más eficaz a la par que rendible. Todo lo que ganaron en España lo pierden en esa jugada maestra de los bancos españoles.
Otra manera de aliviar el paro es el reparto del trabajo. Esto se podría hacer de manera ordenada y justa nacionalizando los puestos de trabajo. Pero tiene el inconveniente de que la naturaleza humana no es ordenada ni justa. Nada mas verse uno con un trabajo seguro, la máxima preocupación del interfecto es escaquearse del mismo. En una economía libre esto se palía en gran medida con la amenaza del despido, pero en un sistema socializado habría que arbitrar medidas disciplinarias que acabarían contaminando la sociedad entera en un estado parafascista.
Así que no queda otra para repartir el trabajo que aumentando la precariedad, un sistema imperfecto en el que algunos alcanzan cierta estabilidad, otros no lo consiguen nunca y la mayoría baila al son de los contratos encadenados con largos periodos de vacaciones forzosas.

2 comentarios:

  1. Aquí, el cargo de Ministro es como un premio. Moqueta, coche oficial y prebendas. Cada vez es más normal ver Ministros que tienen menos cualificación que muchos de los funcionarios sobre los que van a mandar. No importa. Es un premio.

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  2. Estoy sorprendida. No sé dónde te informas tú para afirmar lo que dices sin despeinarte.
    ¿Inmigrantes embargados? Tendría que salir en el Telediario porque una noticia así ha de ser única...

    Oye, distingue entre emigrantes e inmigrantes, por favor, porque a menudo tus artículos son confusos.
    Emigrante- el que se va.
    Inmigrante- el que viene.

    ¿No sabes que en los últimos seis meses los inmigrantes han enviado a sus países más de 1.700 millones de euros?

    En fin...

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