Al menos una vez al año, mi tio nos invita a una barbacoa en esta finca de la que es encargado, entre campos de alcachofas sobrevoladas por los aviones.
Pero no crean que no aprovecho para hacer nuevos fichajes, he contratado a mis primas como reporteras del nuevo Periodico.
¡Qué bien! Hace la tira de años que no disfruto de una barbacoa.
ResponderEliminarMenos mal que no eres un personaje público, Jesús, porque eso de meter a la familia en la empresa... ¡Ja ja ja ja!
Pos aparte de hacer una contribución a tu periódico te lo has pasado muy bien y el sitio esta muy bien para relajarse maxo....
ResponderEliminar¡ Un abracete!
Jesús, como dices que aparcas tu labor periodística. Este post es puro reporterismo. Así, así. Ahora a patear El Plat.
ResponderEliminar¡Oh, y es un auténtico campo campestre!, no se trata de un campo de operaciones de la OTAN, ni un campo minado, ni un campo santo, ni de María Teresa Campos... ¡No, es un campo genuino, con sus amapolas y sus bichos!,y en las fotos se refleja tal y como es. ¡Excelente reportaje gráfico, Don Jesús!... (Tampoco es un campo de fútbol pero podría hacer el apaño)
ResponderEliminar