Tras el atentado que ha sufrido Berlusconi, este se pregunta porque lo odian tanto. No puede comprenderlo, como tampoco lo entiende la generalidad de los políticos, rodeados de gente que los jalea, incluso la oposición cuando no hay cámaras, en general son amiguitos unos de otros. Ellos viven en un mundo aparte, igual que los famosos, solo se relacionan entre ellos, los políticos están dentro de su club exclusivista. Lo que ya se conoce como La Casta Política.
Desde luego el caso italiano es esperpéntico, mas que nada porque la izquierda ha desaparecido y las anteriores formas políticas no tienen sentido. Pero todos los países caminan hacia la italianización.
La política espectáculo que tanto da que hablar a los ociosos, (como yo por ejemplo). Corre esos riesgos que la vanalizan, y donde todo son ji-ji ja-jas, tiene efectos demoledores en mucha gente que se ve arruinada, humillada y dañada.
Hay cierto paralelismo entre la agresión a Berlusconi y a Hermann Tech en España, son los limites de la libertad de expresión, donde las críticas y sobre todo las críticas feroces, mal entendidas por gente agresiva o directamente locos pueden derivar en graves agresiones. Pero nunca culpabilizaremos al mensajero, los locos y los delincuentes también son responsabilidad de los políticos y sus por lo general deficientes políticas sociales.
En la sociedad actual un político ha de dar una imagen mediática de persona simpática y enrollada, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero u Obama son claros ejemplos. Jamás hubieran ganado si nos es por su imagen, pero esto se vuelve contra ellos en cuanto aparecen las complicaciones. Tal vez habría que replantearse como debe ser una campaña electoral y prohibir según que cosas que nos parecen normales pero que son aberrantes practicas de manipulación propagandística. Devolver a la política la imagen de la seriedad, y el que no pueda aguantarlo porque se aburre, pues mejor que se quede en casa y no vaya a votar algo que no entiende.
Y lo mismo debería de hacerse en el parlamento, e instaurar un arbitro contra-sofista que multara a los políticos que hacen gala del juego dialéctico, la broma, la ironía y el sarcasmo y otras formas de oratoria falaz. O dialogan para entenderse o que se callen.
Comparar Obama con Berlusconi no solamente es de mal gusto, jesulin, sino absolutamente injustificado.
ResponderEliminarReflexiona (si es que sabes) y dedicate a leer Pulgarcito y a jugar al pistolero de Tejas, ese que mató a 11 personas en la base militar de Texas EE.UU. (de eso ya sabes, ¿verdad, pistolero? Puedes salir a la calle con tus dos pistolas y matar a once catalanes odiosos)
Querido amigo, el problema de los enfermos mentales es creer que el que persiguen y acosan es como ellos y claro, como se odian a sí mismos por ser tan mierdas...
ResponderEliminarOye, ¿y al árbitro ese para el Parlamento, de donde se le saca?... No me digas que algún extraterrestre lo aceptaría...
Curaçao, que cansina que eres. Reelete las normas para comentar.
ResponderEliminarTomaré tu apología de la violencia como un sarcasmo del mal gusto, pero no te pases.
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ResponderEliminar¿Quién odia a los políticos?... ¡Yo los amo!... Y a algunas políticas (mujeres) me gustaría amarlas en todos los sentidos (Excluyamos a Doña Rita Barberá, que no es mi tipo)
ResponderEliminar¡Abrazos, Excelentísimo Señor!
cobardica
ResponderEliminareres una niñaca gallina
borras, borras, borras