Es de suponer que coherentemente Obama no aceptará el premio Nobel de la Paz que le acaban de conceder. Sería un importante aviso a sus enemigos.
Obama no puede aceptar ese premio porque la guerra contra Irán es inevitable, y mejor empezarla cuanto antes o en cuanto se estabilice los frentes afgano e iraquí.
Tras el descalabro de las corrientes reformistas en las pasadas elecciones iraníes, el régimen de los ayatolas ha emprendido el camino de la guerra. No nos hagamos ilusiones, el programa nuclear iraní es imparable. Hace poco se descubrió una central secreta, los iraníes dicen que la abrirán a la inspección internacional, vano intento, ¿Cuantas centrales secretas han de tener?
Irán tiene la intención, como Japón en su día de ser la potencia hegemónica en su zona e incluso en el mundo musulmán. Para ello precisa de dos cosas, la bomba atómica y la destrucción de Israel.
Con la posesión de la bomba atómica la destrucción de Israel sería muy sencilla, con solo cuatro o cinco detonaciones e incluso una sola. Naturalmente el ataque no sería directo, sino perpetrado por terroristas suicidas de Al Qaeda, Hamas o Hezbula. Voluntarios no faltaran para transportar una maleta nuclear. Por eso se hace imprescidible una guerra preventiva, que deponga el actual régimen integrista islámico.
E inevitablemente ahí estará España, y no con mil y pico de soldados, sino cientos de miles.
Qué quieres que te diga, conceder este premio a alguien que no ha hecho nada por la paz, alguien que apenas hace unos meses que ostenta el cargo que tiene, deberia ser de risa. Lo malo es que estamos abocados a reír por no llorar.
ResponderEliminar¿Nadie se da cuenta de lo que supone?. ¿Nadie ve que esto no se sostiene ni con pinzas ni alfileres?
No. No lo ven. Sólo ven lo que les interesa. Lo que manipulan como simple marketing.
Así funciona el mundo. Así va de mal en peor.
Lo que me repatea es que nuestros soldados, por mucho que ahora sean voluntarios, se les engaña respecto a dónde se los envía, "En misión de pazzzzzzzzzzzzzzz"... Y caen como moscas, sin entender nada. Mil veces mejor era la mili obligatoria donde, aparte de las novatadas y las putadas de los sargentos chusqueros, no se les enviaba a la muerte engañados.