sábado, 3 de octubre de 2009

Háblame, Musa...

...de aquel varón de multiforme ingenio que, después de destruir la sacra ciudad de Troya, anduvo peregrinando longuísimo tiempo, vio las poblaciones y conoció las costumbres de muchos hombres y padeció en su ánimo gran número de trabajos en su navegación por el ponto....

Así empieza La Odisea, pero mientras a Homero le habló al Musa largo y tendido a mi me ha abandonado. Así estoy sin discurso propio. Y como no tengo nada que decir me voy de viaje. No por el ponto, que me mareo. Sino en mi citronetta rumbo al pueblo, no veré poblaciones ni conoceré costumbres y hombres nuevos, pero cambiare de aires.
Los aires contaminados y polucionados de Barcelona por los radioáctivos de La Fatarella, el Chernobil español. No se si volveré como superheroe o como zombie...(está dando "La noche de los muertos vivientes" en la televisión) la radiación siempre tiene imprevisibles consecuencias.
Igual pido trabajo en la central nuclear de Asco...entonces si que me pareceré Homer. Homero Simpson.

2 comentarios:

  1. ¡Que el cambio de aires le siente bien, Don Jesús!... Imagino que ya está mentalizado para escuchar las monsergas de siempre: "¡Uy, qué delgado vienes, Jesús, ¿no te dan de comer en Barcelona?", o ¡Uy, lo que has engordado este año, Jesusín!, ¡claro, allí hay tantos pollos al ast y butifarras...!
    ¡Que se lo pase bien!

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  2. Pues regrese a su pueblo como lo hizo Ulises y vuelva al blog como usted sólo lo sabe hacer. Le esperamos.

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