viernes, 17 de julio de 2009

El periodista amateur "Viejo pellejo"



Que rabia me dan esos viejos que no tienen nada que hacer mas que sentarse toda la mañana al sol mirando y criticando a la gente que pasa.
Vestidos con camisetas de fantasía y bermudas como si fueran niños malgastan la poca o mucha vida que les queda perdiendo el tiempo.
Y de criticar toda la mañana, a comer y a la siesta, y por la tarde, !ala¡, al hogar del pesionista a jugar a cartas o a petanca. Aunque peor son los que se van a hacer ejercicio, como aquí en el Prat, que el camino que lleva a la playa ya lo llaman la senda del colesterol. Por la cantidad de veteranos que pretenden engañar a la muerte caminando un poquito.
Y los fines de semana de juerga y botellón en una ancianidad inconsciente e irresponsable.
Tampoco se pierden una, vengan viajar, llenar teatros y espectáculos. Claro con la generosa pensión que les pagamos entre todos los pringaos.
Estos tipos que han disfrutado de una época privilegiada. La posguerra mundial. Trabajo fijo y con derechos reconocidos. Viviendas asequibles y estabilidad política y económica, aunque fuera bajo la amenaza de la guerra fría. Sin contar con la liberación de las costumbres fruto de las revoluciones del mayo del 68. Disfrutando de la vida a tope, y ahora en su senectud a seguir chupando del bote. Han vivido a costa de sus padres y ahora lo hacen a costa de sus hijos.
Mientras tanto, el mundo se hunde por su culpa, por su desidia, por su mal hacer, por vendidos, por crápulas, por sinvergüenzas.
¡Cabrones! Si no queréis trabajar, por lo menos hacer algo útil por los demás que la sociedad ya os ha dado todo.

3 comentarios:

  1. ¡Cuánto enojo!.. coincido en que es una pena que pierdan lo que les queda de vida... sin hacer nada. Pero respecto a las condiciones en que vivieron, a cada uno le toca el tiempo que le toca... visto a la distancia todo parece fácil, pero seguramente el día a día de cada uno de ellos fue de trabajo, de familia, de responsabilidad.

    Nosotros venimos peor, porque no estamos teniendo ni siquiera hijos que nos atiendan un futuro... somos de verdad una generación pobre.

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  2. Caramba!!!
    En realidad con tus 48 años no estas tan lejos de ellos...

    Coincido con Soledad a cual le toca vivir el tiempo que le corresponde

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  3. Buena nueva, está usted más asequible. Voy a refrescarme un poco después de un duro e intenso debate contra un montón de fanáticos taurinos.
    Bueno, pues los abueletes estos son inofensivos, ¡que se lo pasen de puta madre, qué hostias!... Hay otros abueletes cabronazos, estos sí, como Fidel Castro, Bush padre, Fraga Iribarne, Bin Laden... Bueno, Bin Laden no sé si es muy viejito o sólo es hijo puta, porque con esas barbas todos los moros parecen Ben Gum, el viejo morador de la Isla del Tesoro.
    Pues Benidorm debe ser el paraiso de la "edad de oro". A veces contemplo la clientela que sube a los barcos turísticos de Alicante y en su mayoría son abuelos. Y en las terrazas de restaurantes un gran número de comensales y bebedores son abueletes guiris. Entonces sí son productivos, hombre, mantienen viva la hostelería costera. La gran putada es que quieren quitar los chiringuitos. ¿En dónde se meten los guris, los chulos de playa, las tetudas tatuadas y los abueletes de mil nacionalidades si les quitamos a las playas la alegría de los chiringuitos?... Vale, pues sólo falta que les quiten también los barcos turísticos, los mercadillos semanales y los locales con cantante folklórica.
    Nos espera una vejez jodida si seguimos a este paso. Lo mejor es que nos vayamos pagando una eutanasia económica para irnos de este barrio dignamente, ¿no le parece?... Yo le pagaría muy a gusto la eutanasia a Fraga Iribarne pero no ando sobrado de dinero. Mire usted qué putada, se mueren niños en hospitales y , sin embargo, los carcamales estiran la vida que es un primor. El Papa, con 82 tacos, se cayó y se lesionó la mano. Las malas lenguas han dicho que le sucedió en Benidorm, bailando de incognito en una discoteca con una monja casquivana. Ya se ha perdido el respeto hasta al Sumo Pontífice. Lo dicho, vivimos en una época fantástica en la que es muy común ver a la gente estirando la vida y no la pata. A Michael Jackson le han matado, casi seguro, ese hombre estaba más interesado en vivir la vida que todos los jubilatas guiris de la Costa Brava. Tengo entendido que pensaba trabajar los últimos años de su feliz existencia dando conciertos para los abueletes de Benidorm. ¡Se imagina usted qué cosa más maravillosa, ancianitos de toda Europa viajando a Benidorm para gozar del arte inigualable de Michael Jackson!... Eso sí, tomaría medidas especiales para protegerse del sol porque Michael Jackson se ganó con muchos esfuerzos el título de rostro pálido más famoso del planeta. Pues para los señores Camps y Barberá esto supondría un gran avance en la internacionalización de Valencia. Lo que no consiguieron Sorolla ni Blasco Ibañez, los consiguen los triunfantes peperos con las regatas de veleros, la fórmula 1 y los conciertos de Michael Jackson en Benidorm. Pero se les ha muerto el gran Michael y ha sido como morirse la gallina de los huevos de oro. Por eso se muestra tan triste el ínclito Camps, no por lo de los trajes, ¡menuda mariconada lo de los trajes!... La tremenda putada es que han perdido una gran pastuqui al no poder celebrarse los conciertos jacksonianos en Benidorm. La idea era llevar a los ancianetes a la fórmula 1 y después trasladarlos en autocares hasta Benidorm. La organización iba a corre a cargo del Bigotes, un gran promotor de eventos.
    ¡Que tenga usted un buen fin de semana, apreciadísimo Jesús!
    Obdulio de Oklahoma

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