miércoles, 27 de mayo de 2009

Más Platón y menos viagra




Inspirado por un libro que estoy leyendo, hoy me voy a meter a filósofo. A ver como salgo.
Siempre creí que la moral sexual promovida por la iglesia provenía de la tradición patriarcal judeo-romana. Error, es cien por cien platónica.
Platón, conocido homosexual, como todos los griegos de su época, en la búsqueda de la realización de su filosofía de las ideas ideales, preconizaba la búsqueda lo bueno, lo justo y lo bello.
 Triada que para él iban juntas. Nada bello podía se malo y por ende injusto. Así los bellos jovencitos que se acercaban a la academia eran una fuente de sabiduría para el maestro.
Y así supongo que sería durante muchos años de confusión platónica, pero la realidad y la sordidez de los líos de celos y pasiones que se armarían en tan noble institución, pronto le hicieron cambiar de opinión, llegando a diferenciar diferentes clases de amor, o el mismo amor en diferentes grados, donde la consumación carnal estaría en lo mas bajo y el intercambio intelectual en la mas perfecta forma de amor. Este es el origen del amor platónico. Y su ideal es la castidad y el celibato.
Obsérvese que no es muy diferente del amor cristiano, así como que tiene un mismo origen sexual. Cosa que puso de relieve siglos después Freud
 con sus teorías de la sublimación de la libido como el principal motor de la cultura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por vuestros comentarios, en breve serán publicados y pasaré por vuestros blogs.