Gritaba anoche un travesti en su esquina, con voz estentorea, nada femenina, se oía por tada la manzana. ¿Que le pasa a este? me pregunte, no crean que lo entendí a la primera.
Millones de euros en propaganda de prevención del SIDA y el uso del preservativo, tirados a la basura por culpa de este travelo suicida, tal vez asesino.
Loco trastornado sin duda, porque mas tarde le oí hablar solo, iba diciendo: Puta, maricón, maricón, puta. Supongo que repetia lo que les suelen gritar a los travestis muchos descerebrados que pasan por allí en coche como para ver otra atracción turistica de la prodigiosa barcelona.
Triste la condición humana, pero al final santos y pecadores tienen la misma opinión, fuera condones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por vuestros comentarios, en breve serán publicados y pasaré por vuestros blogs.