La desaparición paulatina de los periódicos de papel, es una tragedia para la libertad de información. Dicha libertad se va a ver amenazada precisamente por las facilidades que se están desarrollando para su difusión. La proliferación de diarios digitales y de televisiones locales, tal vez nos tenga mejor informados, pero también más debilitados como opinión pública. Esto es así porque los políticos no temen a estos mosaicos de informaciones incapaces de crear corrientes de opinión, más allá de unos cuantos miles de lectores o telespectadores.
Cierto que los grandes debates y tertulias crean controversias importantes, pero al ser la televisión básicamete espectáculo, se queda en eso, fuegos artificiales.
La radio, con sus comunicadores estrella, tampoco contribuye realmente mucho, porque crean capillas a las que solo son adeptos los ya convencidos.
Solo la prensa escrita, por muy partidista que sea, es más cuanto mas partidista mejor, es la que realmente crea la opinión pública y es el soporte principal de la democracia. Es la prensa escrita la que se comenta en televisiones y radios, es la prensa escrita la que va a los juzgados para bien o y para mal. Es la prensa escrita la que inspira este post y cientos de millones mas.
Pero estamos viendo que en España, el principal periódico de la izquierda o progresía se tambalea, realmente está en venta. Si todavía no ha desaparecido comprado por cualquier conglomerado empresarial es porque su aportación a la democracia es vital, y la democracia estamos viendo es el mejor de los sistemas políticos para la oligarquía.Véase el caso de Liberation en manos de los Roschiltd.
Fuera de El País, en manos de precisamente uno de los principales oligarquías españolas, los Polanco, la izquierda no tiene mas periódicos. La alternativa zapatista a tan inmenso poder por la izquierda, Público, no acaba de despegar por falta de consistencia.
Realmente en España hoy por hoy, solo existen El País y El Mundo, los demás periódicos no tienen relevancia real. Bien por su acendrado partidismo, ABC, La Razón, o por su localismo, La Vanguardia, El Correo...etc.
El País que fue llamado la biblia de la progresía, mas bien debería de llamarse el Coran del PSOE, porque no cabe disidencia dentro de sus filas. El Mundo sin embargo aun se permite la disidencia de algún que otro de sus columnistas con la linea editorial. Un lujo del poderoso.
Y pongo punto final aquí porque estoy desvariando en vez de cerrar el post de forma elegante y torera, como a mi me gusta.
Y es que a veces la conexión akashica no funciona.
te pido tu apoyo por el planeta asi que si podrias copiar el logo o lo que tu deses, sera un granito de arena para hacer una gran montaña...
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