Lo veo en todos los periódicos, ahí con la brocha, sonriente y contento. ¿Pero este tio de que va?
Pobre.
Obama ha cumplido el famoso sueño lutheriano, ahora llega la pesadilla. Investido emperador pronto comprobará, que el emperador ha de ser ante todo un gran asesino o no ser. Él tan buena persona, pero encaramado en la poltrona del máximo poder donde la mas inocua de sus medidas causa cientos de muertos, la mayoría de las veces de forma inevitable y otras como mal menor. Pero otras que deben de tomarse de forma deliberada y tajante para no devenir el caos.
!Que gran alcalde de su pueblo habría sido Obama! Al principio como parece que no tiene ni idea de política internacional se dejará asesorar, por unos asesores la mayoría de las veces incompetentes e irresponsables que naturalmente echarán la culpa de los resultados al presidente, que abrumado, o bien dimitirá o aguantará hasta acabar su mandato para no defraudar a la gente que lo voto.
También cabe que se encanalle en el poder, entonces dejará de ser Obama, dejará de ser el mismo para pasar a ser un negro resabiado y cínico, que acabará liándose con una becaría cualquiera.
Yo también quiero liarme con una becaria cualquiera. ¡Ay, pecador, ya está usted juzgando a Obama prematuramente!... Tiempo al tiempo, señor del Prat.
ResponderEliminar¡Abrazos!