sábado, 24 de enero de 2009

De tal pala tal astilla

El conocido refrán popular podría tener unas implicaciones científicas revolucionarias que podría dar un vuelco en la teoría de la evolución.
Todos los animales nacemos con unos conocimientos innatos, es el conocido instinto animal que se transmite vía genes. En hombre también se da el conocido caso de los niños prodigios, los mas conocidos son Mozart y Beethoven, pero hay otros casos en otros "saberes". Niños que parecen nacidos sabiendo.
Pero además podemos observar como en casi todas las actividades humanas, ya sea profesionales o de otro tipo, los mejores suelen ser hijos de, hijos de un médico, de una actor, de un futbolista...etc.
Aunque normalmente se achaca este hecho al ambiente cultural, también podría tener una explicación asombrosa. Que sea heredado directamente por la vía genética del ADN de sus padres.
Esto es posible debido a la compleja estructura cerebral del hombre, con una parte de cerebro consciente, el encéfalo, y otro no menos importante cerebelo. Pues bien este cerebelo coordina las actividades inconscientes y automáticas. Con el cerebro aprendemos, pero con el cerebelo automatizamos lo aprendido.
Estos conocimientos pasan a ser parte de nosotros mismos que acabamos haciéndolos inconscientemente, hasta con los ojos cerrados como suele decirse.(Piénsese en los arqueros zen) Y de alguna forma esta fusión es tan grande que llega a afectar hasta a nuestro propio ADN.
Este ADN pasaría a nuestra descendencia. Que duda cabe que cuanto mas mayor fuera el padre mas posibilidades que pase este conocimiento al hijo.La teoría no esta demostrada, pero sería fácil hacer un seguimiento estadístico.

2 comentarios:

  1. Pues si don Vinicio,la iglesia siempre fiel a las tradiciones, fuera moderneces como el euro o los preservativos.
    El gran polemista Don Dandy a saber por donde andará supongo que habrá buscado foros mas ardientes.

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  2. Al Vinicio ni puto caso. Lúcido post este último, me ha gustado. El ADN encierra más misterios que el subsuelo de Egipto. No sé si alguna vez se sabrá "quienes somos", pero es un hecho que estamos empezando a saber cómo somos. Aquella brillante sentencia - no recuerdo ahora de qué sabio - "conócete a ti mismo" tiene visos de convertirse en realidad. A Aznar le ha costado mucho, pero por fin ha encontrado su camino en la vida: liderar el NO a los postulados del cambio climático. ¡Oh, quién fuera como él!... Estoy deseando que un rayo me ilumine para saber mi misión en esta vida. Aznar se conoce a sí mismo, pero yo no tengo ni puta idea de quién soy ni que coño hago en este perro mundo. ¡Maldita existencia, mecachis en los Lumis!
    ¡Un abrazo escéptico, Don Jesús!

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