Esto de la canción no me sale, por eso te comento el post anterior. Cuando yo vivía en Madrid vi a la banda de carteristas (o "carteristas atracadores") que operaban por la glorieta de Atocha y aledaños. Sus víctimas preferidas eran los ancianos anglosajones y los japoneses que se dirigían desde la estación de ferrocarril a los hoteles de la zona y al museo Reina Sofía. Actuaban con extrema dureza, tiraban a la gente al suelo si se resistían e incluso hubo japoneses que regresaron a su país con el rostro marcado por filo de navaja. Hasta hubo quejas del consul japonés y manifestación de vecinos. Pues bien, vi una vez a la banda cruzarse con una patrulla de policía y saludarse efusivamente como si fuesen amigos de toda la vida. ¡Saludos, Don Susej!
Esto de la canción no me sale, por eso te comento el post anterior.
ResponderEliminarCuando yo vivía en Madrid vi a la banda de carteristas (o "carteristas atracadores") que operaban por la glorieta de Atocha y aledaños. Sus víctimas preferidas eran los ancianos anglosajones y los japoneses que se dirigían desde la estación de ferrocarril a los hoteles de la zona y al museo Reina Sofía. Actuaban con extrema dureza, tiraban a la gente al suelo si se resistían e incluso hubo japoneses que regresaron a su país con el rostro marcado por filo de navaja. Hasta hubo quejas del consul japonés y manifestación de vecinos. Pues bien, vi una vez a la banda cruzarse con una patrulla de policía y saludarse efusivamente como si fuesen amigos de toda la vida.
¡Saludos, Don Susej!