Tal parece el ministro Solbes diciendo no al gas ruso. Craso error, otro mas. Europa será rusa o no será.
Cierto que los rusos utilizan el gas como otrora usaron los tanques, pero oponerse a la avanzada de este nuevo ejercito rojo es un suicidio. El petróleo se va acabar, los Estados Unidos están enfermos de un extraño gen egoísta, cuyos síntomas mas extravagantes es negar la realidad de su propio fracaso, aunque hay otros no menos alarmantes, como son el desprecio de sus clases pobres y de sus vecinos del sur. La existencia de números serial killer es otro dato que confirma la extraña mutación, seguramente debida a la forma en que se repobló aquellas tierras, tras el extermino de la población autóctona. No podemos contar con ellos, lo de Obama es un espejismo, el último recurso de la oligarquía por engañar al pueblo, ya lo hicieron en la India, donde el presidente es un paria, de la casta paria. O Lula el sindicalista del Brasil, eso si es cambiar algo para que nada cambie.
España ahora depende del gas argelino, uno de los pueblos árabes mas violentos que a duras penas su mismo ejercito puede contener, el que el gobierno caiga en manos de islámicos extremistas es cuestión de tiempo. Y el cierre del grifo asegurado.
Los rusos nos parecen raros, es por la mala imagen de mafiosos que dan sus clases dirigentes, pero el pueblo es de lo mas amable y sufrido. Pronto los tendremos por aquí, ocupando los chalets de la costa que vayan dejando alemanes e ingleses. España es lo que tiene, el mejor clima del mundo. El sueño de todo jubilado norteño o siberiano. El gas llegara de todas formas sino a través de GAZPRON, vía Francia o Alemania, ya medio GAZPRONADA.
Quizá lo más inteligente no sea el elegir uno u otro bando, uno u otro suministrador de gas, sino diversificar los proveedores ¿no? Aquello de guardar bien la ropa mientras te bañas, o el mucho más afortunado de no poner todos los huevos en el mismo cesto. Pues eso. Ni blancos ni negros, sino lo que sea y con quien sea para minimizar riesgos.
ResponderEliminarEsta usted hoy muy clarividente, Don Susej. Sugestivo análisis como todos los suyos. Yo tampoco creo en los cambios profundos de Obama, a lo sumo algún apaño, un muletazo mirando a la galería.
ResponderEliminar"¡Qué vienen los rusos!, ¡que vienen los rusos!" Así, repetida la frase, era el título de aquella divertida película. Dos clases de guiris llegaron a Europa; a unos, a los yankees, intentó recibirles Don Pepe Isbert sin fortuna. Franco tuvo más suerte, algo sacó a cambio de mucho más, y de que no peligrara su cuello como el de los chicos del Eje. Los otros venían en un submarino y encallaron, pero ahora se empiezan a extender por esas playas en plan turistas o mafiosos. Lo jodido es que también se extienden por otros sitios con ropa de camuflaje y toda la parafernalia militar, como los americanos. Joder, es que son todos iguales.
¡Un abrazo!
A mi llamarme fatalista si queréis, pero no me parece real ni justo que el remedio a la crisis mundial tenga un nombre, Obama. Algo más razonable que Bush lo es cualquiera, pero de eso a que Obama sea Dios va un rato. Total, que no habra tales cambios.
ResponderEliminarLos rusos que pululan por la costa del sol no tienen nada que ver con los rusos de apie de Rusia, la verdad es que les dan un mal nombre.
Saludos