
Quin...que documental que acabo de ver por el Canal 33.
De todos es conocidos la vergonzante y cobarde actuación frente al nazismo y el exterminio de la Iglesia Católica, con su infalible capo principal Pio Pio XII, protosanto, que al final la vergüenza propia y ajena ha impedido su beatificación...Nada comparado con la colaboración, si colaboración, de los dirigentes de la Cruz Roja Internacional...vaya no me he quedado con el nombre del miserable criminal que la dirigía en aquella época. Suizo, por supuesto, estamos un pelín hartos de Suiza, ese cáncer de Europa que aun hoy en día se constituye como lavadero de dinero negro y refugio de mafiosos y criminales, con la equiescencia de sus muy aseados e higiénicos ciudadanos.
Esperemos que las prometidas restricciones a los paraísos fiscales que se dicen van a imponerse (ya veremos) acabe con esa cueva de ladrones.
La Cruz Roja Internacional dirigida por un suizo-alemán con amplios negocios en Alemania y claras simpatías por los nazis. Calló y oculto lo que pasaba. Envió como observador a un jovenzuelo, un tal, Maurice Rossel, a las visitas preparadas por unos campos de concentración falsos. Este Rossel que sale en el documental hecho un venerable anciano, emitía informes tal falsos como la farsa que le presentaban los alemanes. O era tonto, y por eso lo eligierón, o era criminalmente sumiso con sus jefes, porque en el documental bien que expresa que sabía que todo lo que veía era falso.
Los crímenes de Suiza no acaban ahí, porque el gobierno a partir de cier
ta época prohibió la entrada a los refugiados judíos, bien sabiendo que los estaban siendo exterminados. Y la infamia de la Cruz Roja Internacional, no confundir con las nacionales que van según cada país, por ejemplo en Alemania eran una organización nazi mas, no acabo al terminar la guerra, sino que se desentendió de los prisioneros judíos, facilitó pasaportes falsos a nazis tan conocidos como Mengele o Eismann...todos para Argentina. País en aquellos tiempos en manos de Perón y que denegaba la entrada a los judíos. Nazis si, judíos no. !Viva el peronismo!
ta época prohibió la entrada a los refugiados judíos, bien sabiendo que los estaban siendo exterminados. Y la infamia de la Cruz Roja Internacional, no confundir con las nacionales que van según cada país, por ejemplo en Alemania eran una organización nazi mas, no acabo al terminar la guerra, sino que se desentendió de los prisioneros judíos, facilitó pasaportes falsos a nazis tan conocidos como Mengele o Eismann...todos para Argentina. País en aquellos tiempos en manos de Perón y que denegaba la entrada a los judíos. Nazis si, judíos no. !Viva el peronismo!
Leí ya hace, un artículo sobre "el" pío XII ese.De él se decía que tendría que haber estado en el banquillo el el juicio de Nurengberg, ya que en la historia falta el discurso a sus millones de fieles repudiando a Hitler y a su exterminio.
ResponderEliminarTe juro que si lo llegan a beatificar !Me corto las venas!
No es usted imparcial, Don Susej, nos nos habla de las excelencias suizas: los relojes y el chocolate. Fíjese, hacen unos relojes que funcionan mejor que los que te venden los chinos. Y los chocolates que elaboran están riquísimos. Seguro que al señor XII le encantaba el chocolate, que la gente de Iglesia siempre ha sido muy golosona. A mí, de la Cruz Roja, lo que más me ha gustado siempre es aquella Conchita Velasco de entonces y las otras buenorras que la acompañaban, cantando "Las chicas de la Cruz Roja", felices ellas por la Gran Vía de Madrid, subidas a un coche descapotable. El señor XII también viajaba en una especie de descapotable, llamábase "silla gestatoria", precendente del papamóvil y que se caracterizaba por su nulo consumo de combustible. Le llevaban en andas al señor papa unos mocetones muy fuertes porque comían chocolate suizo. Es que los papas les va suizo, tienen hasta guardias suizos que visten de carnaval todo el año. Seguro que el reloj del papa también es suizo. Y el papa de ahora, Don Benedictus, también fue nazi en sus años mozos. Pero si es que la mayoría de los jóvenes tienen espíritu de gorilas de discoteca, ¡qué desastre!
ResponderEliminarLa historia está repleta de gente así. Y cuando son instituciones, ya ni hablamos. Se amparan en sus grandilocuentes nombres para pasar el cepillo allá donde el beneficio es seguro.
ResponderEliminarY despúes nadie se acuerda de nada. También nos pasó a nosotros al morir nuestro Gran Dictador en los 70's.
Un abrazo.
¿Què pasò con el coment... que dejè aquì mismo, siendo la primera en comentar sobre la cruz roja internacional. El oro y bienes robado a los judìos por ese paìs, y la actitud de peròn sobre los nacis?
ResponderEliminarSinceramente había leído algunas cosas acerca de la Cruz Roja, y otras instituciones que a mi entender mucho aparentar, pero que a la hora de la verdad son como todo, o les sirves o te mandan a la mierda. Y justo en este post que nos dejaste, es bien sabido que los suizos solo veían lo que les daba la gana ver, y mientras a ellos les cayera el dinero como siempre, les importaba una mierda lo que pasara con las personas a quien se les había robado todo el oro, dinero o lo que fuera... Qué asco me da pensar en estas cosas, qué asco me da el ser humano en tantas ocasiones.
ResponderEliminar