De la que media del anterior post a este, en apenas unas cuantas horas, tomo conciencia de que la situación es peor de lo que podría imaginarse.
El varapalo dado a la Bolsa, con todo de ser un tinglado especulativo, no deja de ser el anuncio del principio de lo que va a suponer la tormenta perfecta económica para España. Porque no queda duda, que al igual que el dinero, no va a la Bolsa, tampoco va a ir a la financiación de la deuda pública.
España tendrá que declararse en quiebra en unos pocos meses sino recibe la ayuda del Fondo Monetario Internacional. Los griegos pueden ir despidiendose de los 9.000 millones españoles. No estará el gobierno en condiciones de desprenderse de esa suma.
Y si el gobierno está en la ruina, los bancos también, yo no puede esconder por mas tiempo la mentira, los pisos que mantienen es estock de cientos de miles de familias deshauciadas e inmobiliarias quebradas, no valen ni el 10% de lo que declarán.
La Gran Depresión americana va a ser un constipado comparado con la pulmonía doble española
Se acercan tiempos de grandes incertidumbres, tendremos que ver manifestaciones y enfrentamientos sangrientos en las calles. Sobre todo cuando despidan a millones de funcionarios, en ayuntamiento, comunidades autonomas y estatales.Podemos decir adios al Ejercito Profesional. Cierre de negocios afines y empresas locales. Tal vez se mantengan la empresas exportadoras si se consigue mantener la vias de transporte expeditas.
Será eso, o la instauración de una dictadura.
La dictadura es la opción menos grave que yo veo para que el desorden no nos lleve a otra guerra civil. Desgraciadamente esa figura política no está recogida en la Constitución. Nosotros no tenemos un DeGaulle, el rey está demasiado viejo y el principe no tiene el carisma suficiente. Y los partidos no dejarán que uno u otro, ni siquiera en coalición como en el País Vasco se hagan cargo de la gestión del desastre que se nos viene encima.
Incluso aunque se mantenga la formas democráticas, que no se mantendrán, no veo ni a Zapatero ni a Mariano con agallas suficientes para enfrentarse a la magnitud del desastre. Es mas no hay en España ni un político con la suficiente talla política para nuestra adversidad.
Moriremos todos o casi todos, de hambre o de otras violencias.